La competencia de comunicación oral se desarrolla hablando. Y solo hablando se pierde el miedo a hablar.
Así que es muy importante para nuestros alumnos tener la posibilidad de practicar la conversación todos los días. Establecer unas rutinas ayuda a asegurarlo.
1. Para empezar el día
Apunto en la pizarra lo que vamos a hacer: un plan del día en cuya elaboración mis alumnos participan.
Empiezo escribiendo un “Good Morning” y dibujando una carita sonriente.
De esta manera voy captando la atención de la clase. Los niños dejan de charlar, para ellos es una señal de que empezamos el día y además quieren saber lo que vamos a hacer.
Les explico lo que vamos a hacer en mis sesiones ( inglés, sociales, naturales, arts, o tutoría), y les recuerdo qué clases tienen con otros profesores.
También incluimos los descansos para ir al baño y otros descansos para bailar, cantar una canción o jugar.
Si hay algún cambio previsto para este día, o alguna actividad extraordinaria, también lo comentamos.
Jugamos a adivinar qué van a comer en el comedor (practicamos el vocabulario relacionado con la comida, ampliándolo poco a poco).
Incluimos las horas de las actividades. Así mis alumnos las aprenden casi sin darse cuenta (vuelvo a explicar cómo se dicen las horas en inglés tantas veces como sea necesario).
Los alumnos ven este plan mientras están conmigo. A veces me piden que tache los puntos que ya hemos cumplido.
Esto les ayuda a desarrollar las FUNCIONES EJECUTIVAS.
2. Charlamos un rato.
Los lunes pregunto:
What did you do at the weekend?
El viernes:
What are you going to do at the weekend?
Todos los viernes hablamos del AMIGO INVISIBLE.
Todos los días:
How are you? How do you feel? No quiero la respuesta: I´m fine and you? Quiero saber cómo están! Les pido 3 adjetivos distintos. (Previamente hemos hecho actividades para aprender adjetivos relacionados con las emociones y estados de ánimo). E incluso mejor, enseñar uno de los adjetivos que describe nuestro estado de animo y preguntar: ¿Quién se siente así? ( confuso, nervioso, desilusionado…). Estamos ampliando el vocabulario, pero también desarrollamos el autoconocimiento y nos preparamos para practicar la COMUNICACIÓN NO VIOLENTA.
Otras preguntas, que dependen de las estructuras gramaticales que estamos trabajando:
What did you eat/ have for breakfast?
Have you ever been…?
How long have you …How long have you had…
What were you doing yesterday at 5 o´clock?
Para asegurarse de que están atentos y mantenerlos despiertos:
La mitad de clase responde a las preguntas, a la otra mitad les pregunto: ¿qué ha hecho/dicho Fulanito?
Beneficios
-Estas simples rutinas ayudan a crear cercanía y proporcionan información para la tutoría.
-Conseguimos saber más sobre las costumbres de nuestros alumnos.
-Ellos se sienten escuchados, vistos, importantes, les damos momentos de protagonismo.
-Practicamos la comunicación oral y la gramática: corrijo los errores, pero como estamos “hablando de nuestras cosas”, están relajados, no consideran que la clase “de verdad” ha empezado.
-Es una actividad abierta. No hay respuestas correctas y no se espera ni exige un nivel. Los niños que tienen competencia alta, la desarrollan, los que tienen competencia baja, también. Reciben tanta ayuda como necesitan. Atención a la diversidad.
Lo más importante: preguntamos a los niños que levantan la mano y a los que no levantan la mano. Cada vez que hablan en la segunda lengua, es el momento de aprender y es su derecho. Los alumnos que no levantan la mano, no lo hacen porque tienen miedo de cometer errores y justo es este miedo lo que tienen que perder. La profe tiene que proporcionar toda la ayuda que cada niño necesita. Incluso si al final dice cosas en español y la profe lo traduce al inglés. Poco a poco todos irán teniendo más confianza e irán hablando.
3. Al terminar la clase
(sobre todo de Science) preguntamos.
¿Qué has aprendido?
Y es una pregunta que tiene un gran poder.
OJO:
no vale decir “sobre los seres vivos”.
Pero
Los seres vivos nacen, crecen y mueren.
Los seres vivos se reproducen.
Nosotros somos seres vivos.
Es un bonito cierre de clase, el repaso y el resumen, y es muy motivante porque ayuda a encontrar sentido a las horas pasadas en el colegio. Alguna vez he escuchado: “Ala, todo lo que hemos aprendido”.
Aquí suelo poner positivos por la participación (apunto los nombres de los niños que participan en la pizarra) y pregunto a los que levantan la mano.
Si veo muchos niños levantando la mano, siempre primero pregunto a los que no tienen muchas oportunidades de brillar. Las primeras frases son las más fáciles.
Procuro que todos consigan un positivo. Celebro si los que no suelen ser activos empiezan a serlo.

