Una de las cosas que más me flipa en España es la variedad de las tradiciones originales, particulares, irrepetibles, que sobreviven por toda su geografía.
Hoy os contaré una que se puede disfrutar en Zamarramala, antes un pueblo independiente con su propio ayuntamiento, hoy un barrio agregado a Segovia, pero que continúa teniendo espíritu de pueblo.
Zamarramala. Detrás de este nombre de origen árabe, impronunciable para los extranjeros (incluyo a mi familia y mis amigos), se esconde un significado: mirador de Alá.
Es uno de los mejores sitios para apreciar la belleza de Segovia con el telón de la Sierra de Guadarrama al fondo.
Zamarramala es conocida por las fiestas de Las Águedas, que se celebran el domingo siguiente al 5 de febrero. Al igual que en muchos otros casos, esta tradición tiene sus raíces en las costumbres romanas.
Los Romanos celebraban la Matronalia, y lo hacían en honor a Juno Lucina, la diosa del parto, de la maternidad y de las mujeres. Este día los maridos les proporcionaban a sus esposas un trato especial, les hacían regalos y ellas…Se soltaban el pelo. Todos los demás días del año, lo tenían que llevar recogido:)
La iglesia cristiana, como no conseguía desterrar las tradiciones romanas, las paganas, las adaptó a su santoral.
Santa Águeda fue una mártir a la que le cortaron los pechos, con lo cual se convirtió en la protectora de la lactancia y de las mujeres.
En muchas localidades de la mitad norte de la península este día se rinde honor a la Santa, pero también se forman cofradías de mujeres casadas, hay bailes solo para las mujeres casadas…
En algunos pueblos a los hombres les toca sufrir sus bromas, les echan serrín, les roban prendas de vestir que luego ellos tienen que comprar…
La fiesta de Zamarramala es tal vez la más famosa y más antigua, se remonta hasta el año 1227. Por aquellas fechas Segovia estaba en manos de los Moros. Las mujeres de Zamarramala se vistieron con sus mejores galas y se fueron a bailar delante del Alcazar para llamar la atención de los guardias, que abandonaron sus puestos. Así, los hombres reconquistaron el Alcazar. No sabemos si fue idea de las mujeres, o si fueron utilizadas…No sabemos si sobrevivieron a la hazaña… Sabemos, que el pueblo recibió varios privilegios, entre ellos el derecho para las mujeres de mandar en el pueblo una vez al año. Y ellas ejercen este derecho hasta hoy. Es una bonita manera de homenajear a sus tatarabuelas:)
Este día se nombran dos alcaldesas quienes reciben la vara de justicia y la autoridad.
Se entregan premios:
-Matahombres de oro, por ayudar a las mujeres y realizar acciones a su favor, en varios ámbitos.
(Se trata de un alfiler, que antaño utilizaban las mujeres para sujetarse el refajo y para ahuyentar a los hombres que se acercaban demasiado durante los bailes).
-Home bueno y leal, a las personas o instituciones que han mostrado un interés por Zamarramala, o han influido en el bienestar de sus gentes.
Se quema el pelele, como símbolo de la desigualdad que se quiere eliminar.
Se come la tajá: pincho de chorizo cocido en vino y acompañado de vino tinto.


Pues si te gusta el colorido de los trajes regionales, las jotas tradicionales con dulzaina y tamboril, el chorizo al vino, un poco de historia, un poco de risas, y quieres disfrutar de las vistas privilegiadas de la ciudad de Segovia, ven a la fiesta de las Águedas en Zamarramala. Si eres hombre, tienes que saber que a la salida las alcaldesas pueden parar tu coche y cobrar “el peaje”. No pasa nada, merece la pena por ver desde cerca sus impresionantes trajes. Las mujeres se libran del pago 🙂


Entre Segovia y Zamarramala hay otra joya que no hay que perderse: la iglesia de la Veracruz. No se sabe con toda seguridad, pero aparentemente fue construida por los templarios: ellos levantaban las iglesias fuera de los pueblos y cerca de los caminos. Es una iglesia románica, con planta de 12 lados, de las que hay muy pocas en el mundo. Muy bella y sobria en el interior.
Y un dato curioso para los que les guste andar: en Zamarramala empieza el Camino de SAN FRUTOS.
