Hace tiempo, cuando viajábamos desde una ciudad a otra y teníamos que salvar distancias grandes, intentábamos hacerlo en un periodo de tiempo lo más corto posible. Autopista o autovía, un pincho de tortilla y un café en un restaurante al lado de una gasolinera: un aburrimiento. Hace unos años, cansada de estas jornadas vacías siempre con las mismas vistas, empecé a desviarme hacia las carreteras secundarias para “ver que había por allí”. Así me he convertido en una verdadera fan de las carreteras secundarias.

Y una de las carreteras que más me ha sorprendido está en la región de Murcia. A unos pocos pasos de la autovía  A30, a 40 km de la capital, se esconde un lugar mágico: el Valle de Ricote.

Tan solo tienes que desviarte unos pocos kilómetros de la autovía para descubrir otro mundo. ¡¡¡¡Tan poco esfuerzo y tan grande la recompensa!!!!

El Valle de Ricote es un valle que se extiende unos 15 km a lo largo del río Segura. Se conoce como el último reducto morisco, porque los últimos moriscos del Reino de Murcia fueron expulsados de aquí en el siglo XVII. Los moriscos se fueron, pero dejaron su huella: sus huertas, sus jardines de limoneros y naranjos, su sistema de regadío, sus norias y algo en el aire difícil de definir. Será el paisaje, será el olor tenue a azahar, será la luz, no sé. Es una delicia para los cinco sentidos.

Valle de Ricote
En el valle.

Para disfrutar del Valle de Ricote hay que desviarse de la autovía en Archena, para no perder el camino desde Archena a Ojós.  Me parece de lo más bonito que he visto en mi vida. El paisaje está salpicado al azar con unas montañas extrañas, picudas, adornadas de palmeras. Esta carretera puede llegar a ser peligrosa, porque es difícil mantener la vista en ella. En la propia carretera no hay sitio para parar y sacar fotos, pero hay varios miradores. 

Ojós es un pueblo muy agradable inundado  de olor,  ya que limoneros y naranjos están por todas partes. Como florecen varias veces al año, seguramente te acompañará su perfume. Nosotros en nuestra primera visita quedamos tan embrujados, que a la vuelta a casa nos compramos un arbolito en el vivero. Sigue con nosotros, huele, da limones 🙂

Valle de Ricote: Ojós.
Vistas de Ojós.

Se puede disfrutar del Paseo de las Palmeras con un fotogénico puente rojizo sobre el río Segura y de famosos bizcochos borrachos que se venden en varios establecimientos.

Valle de Ricote: Ojós
Valle de Ricote.
Vistas desde la carretera cerca de Ojós.

Siguiendo la carretera llegamos a la pintoresca villa de Blanca que antes se llamaba Negra.  Está llena de bonitos rincones, pero lo que no te puedes perder es el Mirador Alto de Bayna – desde una pasarela flotante disfrutarás de las vistas al río Segura y el Azud de Ojós.

Valle de Ricote:Azud de Ojós desde Alto de Bayna.
Azud de Ojós desde el Mirador Alto de Bayna.
Valle de Ricote:Blanca desde Alto de Bayna.
Blanca desde el Mirador Alto de Bayna.
Valle de Ricote: Blanca.
Blanca
Valle de Ricote: Blanca
Una calle en Blanca.
Valle de Ricote: Blanca
Las vistas de Blanca desde el castillo (casi).

La siguiente parada es Abarán. No pisamos el pueblo, nos dio sensación que es grande y caótico. Pero hicimos la Ruta de las Norias. En un paseo de sólo 4 km, que sigue el curso del río y bordea las huertas, puedes ver 5 norias árabes, que  todavía funcionan; puedes admirar como suben el agua de un nivel mas bajo a mas alto. 

Valle de Ricote: una noria en Abarán.
Una noria en Abarán.
Valle de Ricote: la ruta de las norias.
La ruta de las norias en Abarán.

Para conocer más carreteras secundarias, hemos dado un paseo en coche a Mula y Cruz de Caravaca, disfrutando un montón de los pueblos, el camino y sus paisajes cambiantes.

Mula, Murcia
Mula
Cruz de Caravaca, Murcia
Cruz de Caravaca

Campos de frutales, que en diciembre adquieren un tono rojizo y añaden color al paisaje,  entre febrero y marzo se teñirán de violeta y rosa con los melocotoneros y paraguayos. Tiene que ser un espectáculo maravilloso.

Tendré que volver, queda mucho por ver y por disfrutar.  Iré camino Murcia sin pensar siquiera en el mar.

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4 comentarios en «VALLE DE RICOTE»

  1. Pues tengo que ir, me gusta la ideas que das. Ire primero a Ojos y luego a Blancas y al mirador.
    Se tiene que comer de lujo por alli.
    Colores, olores, sabores y palabras para escribir.

  2. La próxima vez que vaya a Murcia ,no me lo pierdo.
    Me sorprende lo frondoso del paisaje a pesar de la aridez de esta comunidad.
    Se pueden oler los cítricos en tu descripción
    Muchas gracias

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