Visitamos Córdoba en primavera, coincidiendo con la fiesta de las Cruces de Mayo. Un lujo de sonidos y de colores:)
Queríamos aprovechar esta escapada para ver más lugares. Consultamos el mapa, fijándonos en las carreteras secundarias, por supuesto. Elegimos una zona que no conocíamos, pero que no parecía prometer mucho: la Subbética. Un poco más de una hora desde Córdoba en dirección sur. Un poco más de una hora por un paisaje suave y ondulado bordado de olivos. A principios de mayo, frondoso y verde verdoso. Fue difícil elegir entre tantos y tantos pueblos blancos, todos preciosos, adormilados en las laderas de las colinas. Elegimos Priego de Córdoba porque es un pueblo que destaca entre todos: es conocido como la joya del barroco cordobés. La escuela barroca de Priego tiene fama en todo el mundo.


En mi ranking de los estilos arquitectónicos, el barroco está en el penúltimo lugar. Pero exceptuando a Bellini y Priego de Córdoba. El barroco de Priego es blanco, luminoso, ligero, elegante, dulce y sabroso.
¿Quieres ver como te sentirías dentro de una enorme tarta de merengue? Entra en cualquiera de sus iglesias. ¡Todas se merecen una visita!





La iglesia de la Aurora nos ofrece también una anécdota: aquí se acuñó el dicho
“Acabar como en el rosario de la Aurora.”
Es que aquí tienen su sede los Hermanos de la Aurora, campanilleros que desde el año 1696 mantienen viva una tradición ancestral: cada sábado a las 12 de la noche recorren las calles de Priego, cantando coplas en honor de la virgen de la Aurora; todas con la misma melodía pero con diferentes letras que el propio pueblo ha escrito. Nosotros estuvimos en Priego un sábado y fuimos invitados al evento por un vecino mayor, muy orgulloso de la tradición, que nos paró por la calle. No pudo ser porque estábamos alojados en otro pueblo. Es bueno tenerlo en cuenta y buscar alojamiento en Priego si coincide que estás allí el fin de semana. Aquí tienes la muestra de lo que te espera:
Volviendo a la iglesia de la Aurora: Esto es lo que cuenta la placa conmemorativa:
El día 28 de julio de 1.780 a las 9 y diez de la noche, al llegar a las esquinas de la encrucijada de la calle Alba, Cañamero, Torrejón y Nueva, se encontraron los Rosarios de la Aurora y de las Mercedes, injuriándose los asistentes entre sí, causando escándalo y alboroto de tal gravedad que “pudieron producir un motín o sublevación”… de ahí el refrán tan típico de “VAMOS A ACABAR COMO EN EL ROSARIO DE LA AURORA”.
Además de varias iglesias haciendo gala de estilo barroco de Priego, el pueblo cuenta con muchos otros monumentos. Nos gustaron mucho:
– El Barrio de la Villa
– La Huerta de las Infantas, un jardín romántico con fuentes.
–El Balcón de Adavre, que ofrece desde sus 60 m de altura vistas a los campos de olivos, cuenta con tres fuentes distribuidas de forma regular y de las que mana continuamente agua.

–Las Fuentes del Rey y de la Salud.

¿Y cómo es que un pueblo relativamente pequeño presume de tanta riqueza?
Esto se debe a que en sus alrededores existe una multitud de manantiales. La abundancia de agua permitió por un lado la producción de moreras y la fabricación de seda, y por otro lado impulsó el funcionamiento de las yeseras necesarias para crear la decoración barroca.
Por último, para los amantes de la historia, en Priego nació Niceto Alcalá Zamora, el triste presidente de la II República. Se puede ver su casa natal, una casa original solariega, donada por sus hijas y convertida en museo. En la primera planta se puede visitar el recibidor, salón, comedor, despensa, cocina, bodega, patio y jardín; en la segunda planta conocer la biografía de Niceto y todo el marco histórico.
Nosotros pasamos la noche en Zuheros y desayunamos en Luque, en la antigua estación de tren convertida en un simpático restaurante, donde empieza uno de los tramos de la Vía Verde de la Subbética. ¡Qué ganas de coger una bici y seguir su trazado!!!


¿No sé si tengo que decir que tanto Priego de Córdoba como toda la Subbética nos enamoraron?
