Os propongo una actividad muy sencilla y fácil, que tiene muchos beneficios, perfecta para empezar la aventura con el TRABAJO COOPERATIVO. Se puede adaptar también a las circunstancias del trabajo individual.
Consiste en inventar definiciones, o explicar con sus propias palabras algunos conceptos que estamos trabajando.
¿Qué necesitamos para realizar esta actividad?
-Grupos cooperativos con sus roles y normas.
-Pizarra para escribir las palabras.
Los alumnos NO necesitan ni lápices ni papel.
NO DEBEN ni apuntar nada ni escribir nada.
Siempre es una actividad oral.
Porque en el momento en que apuntamos la respuesta, nuestro cerebro se desentiende. Ya no se necesita el trabajo de “seguir entendiendo”.
¿Cuándo se puede realizar?
Se puede hacer en cualquier momento. Siempre que queramos introducir (comprobar el conocimiento previo), repasar o aclarar los conceptos que estamos adquiriendo.
Podemos dedicarle 15 minutos o una sesión entera, dependiendo de nuestras necesidades y de las características de nuestros alumnos.
Desarrollo de la actividad.
1. Explicamos el objetivo de la actividad: comprobar si realmente entendemos los conceptos que estamos aprendiendo. No pasa nada si cometemos errores. Nuestros errores nos ayudarán a aprender. (Es importante que los niños estén relajados y que disfruten del proceso).
2. Escribimos en la pizarra 3, 4, o 6 palabras, para las que vamos a elaborar las definiciones.
Por ejemplo:
-Materia
-Electricidad
-Reacción química
3. Dejamos un tiempo para que todos los grupos piensen, elaboren las definiciones y se aseguren que todos los miembros del grupo las sabrán explicar. Speaker puede trasladar a la profe las dudas del grupo. Puede preguntar: ¿Cómo se dice esto en inglés? O pedir ayuda si los miembros del grupo no se ponen de acuerdo.
4. Después de 10 o 15 minutos, o cuándo lo consideremos, acaba el tiempo de trabajo. Preguntamos la primera definición a cualquier persona del primer grupo. Utilizamos la técnica similar a la de Cabezas Numeradas, pero nadie sabe que le va a tocar dar su definición antes de que se explique y debata la definición previa. Nadie sabe si va a tener que responder y cual de las definiciones tendrá que explicar. Así los niños participan en la evaluación de las propuestas de los demás y no están preparando su propia explicación.
Aquí podemos hacer un truco: podemos preguntar a los que sabemos que les cuesta más cuando queremos aclarar un concepto más fácil. Así les proporcionaremos a estos alumnos una experiencia positiva de éxito.
5. Apuntamos la propuesta en la pizarra.
Siempre intentamos buscar la categoría a la que pertenece una palabra.
Por ejemplo:
Electricidad es cuando…no nos vale.
Electricidad es un tipo de energía… sí.
Reacción química es cuando…no nos vale.
Reacción química es un proceso…un cambio…sí.
6. Debatimos. Siempre con el máximo respeto hacia la persona que en nombre del grupo ha hecho la propuesta.
¿Estamos de acuerdo? ¿Añadimos algo?
7. Apuntamos el punto para el grupo, si la persona a la que preguntamos supo dar la respuesta ( aunque hayamos corregido alguna cosa). Si no lo supo explicar, el grupo no recibe un punto, se pasa la definición al siguiente grupo y preguntamos a cualquiera persona del siguiente grupo.
No apuntamos las definiciones en los cuadernos. ¡No queremos que nuestros alumnos las memoricen!
¿Qué queremos conseguir?
Lo que queremos conseguir con esta actividad es que nuestros alumnos vean que:
-No existe la definición única.
-Si entendemos el concepto podemos elaborar la definición con nuestras propias palabras. No hace falta memorizarla.
-Me puedo asegurar que entiendo algo si soy capaz de explicarlo.
-Podemos equivocarnos y no pasa nada, porque nuestros errores sirven para que nosotros y los demás aprendan. A los errores se los quiere y se los respeta 🙂
Más beneficios:
-Los niños empiezan a sentirse capaces y seguros en su aprendizaje. Tienen ganas de arriesgar y de tomar retos.
-Van organizando su conocimiento adjudicando a cada palabra su categoría.
-Amplían su vocabulario ( en mi caso, en inglés).
-Aprenden los conceptos de una manera activa.
-Desarrollan LAS FUNCIONES EJECUTIVAS, entre ellas la metacognición, conciencia sobre su propio proceso de aprendizaje ¿Cómo sé que he entendido?
-Aumenta su autoconfianza, seguridad y autoestima.

