¿En qué piensas cuando oyes La Mancha?
Yo pienso en Don Quijote, los molinos de viento, el festival de Almagro, aceitunas, berenjenas, vino; aquellos camareros que no te servirán un Rioja porque estamos en la tierra del Valdepeñas…
Hace unos años me enteré de que la Mancha también es tierra de volcanes. Solo en el Campo de Calatrava en Ciudad Real se cuentan 350…Es una región volcánica activa, aunque esté dormida desde hace 7.000 años. Lo confirma la presencia de los géiseres en los campos: en los últimos años se han visto 3 de ellos.
Hasta hace poco nunca había oído hablar de las motillas.
¿Qué son las motillas?
Motillas significa pequeñas “motas”: “elevaciones del terreno de poca altura, natural o artificial que se encuentran en un llano”. Estos montículos esconden unos yacimientos singulares, restos de grandes construcciones elevadas en la llanura manchega hace 4000 años; más o menos en la misma época que las pirámides de Egipto. No se sabe cuántas motillas hay en la zona. De momento se han descubierto 32 yacimientos, pero se sospecha que hay muchos más por descubrir. Están construidas a una distancia de entre 4 a 5 km la una de la otra para poder mantener el contacto visual entre ellas a través de señales de fuego o humo, como en una de las escenas de El Señor de los Anillos…
La única motilla reconstruida hasta el momento es la Motilla de Azuer. (Su nombre viene del nombre del cercano río) . Las investigaciones en la Motilla de Azuer empezaron en el año 1973 y no están concluidas, pero se la puede visitar y la visita resulta muy curiosa y muy emocionante. Os aseguro que no habéis visto nunca nada parecido.
Encontraréis un recinto fortificado de 50m de diámetro con muros que se elevan hasta los 8m en algunos puntos. Es una fortaleza, almacén y refugio. Está protegida por varios anillos de muralla que forman una especie de laberinto de pasillos estrechos por los cuales se puede llegar a la torre central. Desde la torre se disfruta de la vista del patio, que está ocupado por un enorme, profundo e impresionante pozo. Viviendas, silos para trigo y cebada, hornos para cerámica y metalurgia, cabañas para reses se hallan intra y extramuros.


El pozo es el protagonista absoluto de la Motilla de Azuer. Sobrepasa los 18 m de profundidad, lo que parece increíble teniendo en cuenta que fue escarbado con los medios de la época. Se sospecha que todas las motillas estaban construidas alrededor de un pozo, para protegerlo. Hace 4000 años la Mancha sufrió los efectos de un cambio climático y se enfrentó a una larga época de sequía que duró casi 600 años. Los ríos desaparecieron y la gente buscó el agua en el subsuelo. Esta zona de la Mancha es rica en aguas subterráneas. La Motilla de Azuer, como otras motillas, fue construida para controlar el bien más escaso y necesario para asegurar la supervivencia: el agua.

Se baraja la hipótesis de que cada motilla albergaba una familia extensa, de aproximadamente 100 habitantes. Se han encontrado enterramientos dentro de las casas y en vasijas en caso de los niños. Los restos humanos proporcionan mucha información respecto al modo de vida de esta gente. Por cierto, vivían bastante bien según los criterios de la época.


El aumento de la humedad y el aumento de los caudales de los ríos, que empezaron a mantenerse durante todo el año, hizo que las motillas fueran abandonadas alrededor de 1400AC. Algunas motillas incluso pudieron inundarse.
La Motilla de Azuer estuvo poblada durante 850 años.
Para visitarla, hay que hacer la reserva en el museo comarcas de Daimiel. Después de una breve pero interesante visita guiada por la parte del museo dedicada a la Edad de Bronze, un autobús te llevará al yacimiento. La visita de la motilla dura aproximadamente dos horas y es una delicia.
Para reservar la visita:
