Giuseppe Arcimboldo fue uno de los pintores más originales y curiosos de toda historia del arte.
Cuando miras sus cuadros, es difícil creer que fueron pintados en el siglo XVI.
A mí personalmente sus cuadros no me gustan y algunos me parecen aterradores.
Pero a los niños les suelen llamar mucho la atención y dan mucho juego en el aula.
Nosotros incluimos Arcimboldo en nuestro proyecto sobre La Tierra ya que sus obras están llenas de representaciones de fauna y flora y con todo lujo de detalles.
Sus pinturas también son un magnífico ejemplo de ilusiones ópticas y trampantojos.
Para presentar a Arcimboldo a nuestros alumnos, podemos enseñarles a los niños varios cuadros suyos y luego hacerles una serie de preguntas para que jueguen a predicciones y adivinanzas:
- ¿Cómo fue la vida de este artista?
- ¿Dónde encontró su lugar?
- ¿Qué opinaban sus contemporáneos sobre él?
- ¿Era valiente como artista?
Si antes hemos visto alguna obra de otros pintores de la época (por el ejemplo las Meninas de Velazquez, pintado 100 años más tarde), seguro que se darán cuenta de la originalidad del artista italiano.
Sorprendentemente Arcimboldo, nacido en Italia en 1527, en vida tuvo mucho éxito. Sus cuadros, que algunos llamaban “bromas” o “caprichos”, fueron muy valorados por otros artistas e intelectuales. Incluso el rey Felipe II compró varios cuadros para su colección.
Además fue pintor, nada más y nada menos, de los emperadores Romano Germánicos en Viena y en Praga.
Concretamente fue muy apreciado por Rodolfo II, (por cierto, nieto de Carlos I, bisnieto de Juana La Loca, sobrino de Felipe II) quien, aunque enfermizo y excéntrico, fue un gran mecenas de artes y protector de ciencias. En su palacio, Arcimboldo se encargaba de organizar los festejos, diseñar los disfraces y las decoraciones, por eso se supone que sus famosas cabezas donde se entrelazan las frutas, hierbas, vegetales, raíces, para crear el parecido con una cara humana, en principio eran pensados para decorar los palacios.
Después de su muerte Arcimboldo cayó en el olvido. Fue re-descubierto por Salvador Dalí y otros surrealistas, quienes se enamoraron de su inteligencia, su humor, del juego visual que irradia de sus obras.
¿Has visto con qué facilidad una cesta de frutas se transforma en un señor? Solo tienes que girar el cuadro.


Nosotros quisimos aprovechar la figura de este artista para animar a los niños a comer más verdura y fruta.
- Hemos visto varias cabezas de Arcimboldo.
- Hemos hablado sobre él partiendo de las predicciones de los niños.
- Hemos pedido a los niños que construyan sus propias cabezas con la verdura y fruta que encuentren en casa y que nos manden una foto.
Estos son mis ejemplos:



- En clase de Lengua han jugado con este poema, que les dimos con huecos para rellenar con su propia rima.
(Juan Ramón Brotons)
Con frutas, verduras y flores
Pintaba Arcimboldo emperadores
No necesitaba mirar al modelo,
Prefería un buen frutero
Con peras y manzanas
iba haciendo las caras.
Para la frente despejada
una gran flor bastaba
Las mejillas sonrosadas
salían con dos manzanas
Con una pera hacía la nariz
Y para las orejas una mazorca de maíz.
Ojos, párpados y cejas
con espigas, guisantes y frambuesas.
Con dos pepinillos
hacía los bigotillos
Manzanas, ramilletes y castañas
le ponían barbas bien extrañas.
Para el pelo y las melenas
espigas y uvas por decenas.
Aunque parezca mentira el cuello y la garganta
Con cebollas, pepinos y nabos no se atragantan
Sin camiseta el pecho
Con una calabaza está hecho
La capa de flores, alcachofa y espigas
es una capa que da mofa y no abriga
Pero el retrato está hecho,
no parece contrahecho
y Acimboldo parece satisfecho.

Jajajaja ¡Que divertido! 👏👏 seguro que los alumnos se lo han pasado genial