Cuando estoy cerca de la Raya aprovecho la ocasión y cruzo la frontera para disfrutar, aunque sea un rato, de lo que ofrece el país vecino : bacalao, viño verde, iglesias revestidas con azulejos, calles empinadas con esas ventanas de cuento, fortificaciones en las colinas.. Siempre merece la pena. 

Este puente de diciembre, viajando a Zafra, decidimos conocer Elvas: un pueblo portugués Patrimonio de la Humanidad por la Unesco; y Olivenza, un pueblo español que antes fue portugués.

No escuchamos a los amigos que nos intentaban convencer de que fuéramos  a Evora, que tiene más fama. Decidimos darle una oportunidad a Elvas, dejando la visita a Evora para otro momento cuando tengamos más tiempo; disponíamos sólo de una tarde.

Elvas es famoso por tener el sistema de  fortificaciones  con baluartes  más grande del mundo. Pensamos: su forma de estrella solo se puede disfrutar desde el cielo, pensamos: el arte y la tecnología militar, por muy sofisticada que sea, no es lo nuestro. Una tarde será suficiente.

Y nos arrepentimos, nos hubiera gustado quedarnos en Elvas más tiempo.

Puede ser que Elvas nos agradara tanto porque llegamos en un día soleado al atardecer y el atardecer en Elvas, todo blanco y amarillo, es un espectáculo. 

Elvas
Elvas
Elvas
Elvas
Elvas

La ciudad entera es una fortaleza, un ejemplo de ingeniería militar holandesa perfectamente conservado, con hasta 4 líneas de defensa entre murallas, fosas, y bastiones.

Dos fuertes abaluartadas, Santa Gracia y Santa Lucía como miniaturas de Elvas  vigilan la ciudad desde las colinas situadas en dos lados opuestos. Fueron construidas para evitar que los enemigos coloquen allí la artillería y bombardeen la ciudad, algo que había pasado durante el asedio de Elvas en el año1659.

Elvas
Elvas
Elvas

El acueducto de Amoreira, terminado en 1620, fue construido para solucionar el problema de abastecimiento de agua en caso de asedio. 

Todo Elvas es un sistema inexpugnable que impresiona.

Impresiona pasar a través de varias líneas de defensa para entrar en  la ciudad. Impresiona pasear por las empinadas calles blancas y ver desde diferentes puntos los dos fuertes, que se están mirando desde los lados opuestos de la ciudad.

Es raro pensar que todos estos medios habían sido tomados para defenderse de España.  ¡Y con éxito! ¡Elvas resistió varios asedios de las fuerzas españolas y franco-españolas!

Y para quien le guste historia: paseando a lo largo de las murallas nos encontramos con un jardín de naranjos en los fosos de la fortaleza. Leemos que se trata del jardín que dio el nombre a la Guerra de las Naranjas.

Elvas, jardín de naranjos.

Es el año 1801. Manuel Godoy declara la guerra a Portugal, siguiendo las exigencias de Napoleón. La guerra dura 18 días. Mientras sitia Elvas, Godoy manda a la reina María Luisa un ramo de naranjas de los fosos. Es lo único que las fuerzas españolas se llevan de allí, ya que no logran conquistar la ciudad. En cambio ocupan otras ciudades. Después de la guerra devolverán todas, excepto Olivenza. 

Olivenza

En Olivenza, a primera vista, se respira respeto hacía las dos culturas  y búsqueda de una convivencia pacífica. Los nombres de las calles están en 2 idiomas, en dos tiempos: pasado portugués y presente español. 

Una calle en Olivenza.

Nos cuentan que hasta  1940 fue una ciudad bilingüe, todavía hay gente que tiene doble nacionalidad y los niños pueden aprender portugués en el colegio como segunda lengua.

Admiramos la impresionante puerta del ayuntamiento en inconfundible estilo manuelino.

Olivenza, el ayuntamiento.

La Iglesia de María Magdalena, con su decoración marina y columnas como sogas.

Olivenza, la iglesia María Magdalena.

Santa María del Castillo y su Árbol de Jesé, de más de 10 metros de altura, hecho en madera tallada y policromada que simboliza el árbol genealógico de María y Jesús.

Olivenza, Santa María del Castillo.

La Capilla del Espíritu Santo en la Casa de Misericordia.

Olivenza, La Capilla del Espíritu Santo en la Casa de Misericordia.

Aunque me sorprendo a mi misma, me prometo volver a Elvas para pasar por el cementerio inglés y visitar los fuertes.

Dormiré en el Hotel Sao Joao De Deus, que ocupa un antiguo convento de Elvas y tiene jardines con sombra y piscina con vistas a la ciudad amurallada. Me lo han recomendado con mucho convencimiento 🙂

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Un comentario en «ELVAS Y OLIVENZA»

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